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Existen múltiples estudios científicos que respaldan los beneficios para la salud del yogurt:

1. Probióticos y Salud Digestiva:

El yogurt contiene probióticos, que son bacterias beneficiosas que pueden ayudar a promover un equilibrio saludable de microorganismos en el intestino. Un estudio publicado en el “Journal of Clinical Gastroenterology” en 2014 encontró que el consumo de probióticos puede ser beneficioso en el tratamiento y la prevención de muchas enfermedades gastrointestinales, incluyendo el síndrome del intestino irritable y la enfermedad inflamatoria intestinal.

2. Salud del Corazón:

Un estudio de 2018 publicado en “American Journal of Hypertension” encontró que el consumo de yogurt se asocia con una presión arterial más baja y un menor riesgo de enfermedad cardiovascular en adultos hipertensos.

3. Salud Ósea:

El yogurt es una fuente de calcio y vitamina D, que son esenciales para la salud ósea. Una revisión de 2017 en “Osteoporosis International” encontró que la ingesta de estos nutrientes a través de los lácteos puede mejorar la salud ósea y disminuir el riesgo de osteoporosis.

4. Control del Peso:

Un estudio publicado en el “International Journal of Obesity” en 2014 encontró que el consumo de yogurt puede ayudar a controlar el peso, probablemente debido a su contenido de proteínas que puede ayudar a aumentar la saciedad.

5. Salud Mental:

Finalmente, hay evidencia emergente de que los probióticos en el yogurt pueden jugar un papel en la salud mental. Un estudio de 2020 publicado en “Neuropsychiatric Disease and Treatment” encontró que los probióticos pueden tener efectos beneficiosos en el tratamiento de enfermedades psiquiátricas como la depresión y la ansiedad.

 Aunque el yogurt tiene muchos beneficios para la salud, también es importante consumirlo como parte de una dieta equilibrada y saludable.

Al igual que con cualquier alimento, el yogurt también puede tener contraindicaciones o causar problemas en ciertos individuos o circunstancias. Aquí algunos ejemplos respaldados por la evidencia científica:

1. Intolerancia a la lactosa:

La intolerancia a la lactosa es una condición en la cual el cuerpo tiene dificultades para digerir la lactosa, un tipo de azúcar que se encuentra en los lácteos. Aunque el yogurt tiene menos lactosa que la leche debido a su proceso de fermentación, aún puede causar síntomas en personas con intolerancia a la lactosa severa.

2. Alergia a la leche de vaca:

Las personas con alergia a la leche de vaca no deben consumir yogurt hecho con leche de vaca, ya que pueden tener una reacción alérgica. Los síntomas pueden variar desde una erupción cutánea hasta problemas respiratorios graves.

3. Yogurt con azúcar añadido:

Muchos yogures, especialmente los yogures con sabor, contienen azúcar añadido. El consumo excesivo de azúcar añadida ha sido asociado con una serie de problemas de salud, incluyendo enfermedades del corazón, diabetes tipo 2 y obesidad. Un estudio de 2014 en la revista “JAMA Internal Medicine” encontró que una alta ingesta de azúcar añadido se asocia con un mayor riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular.

4. Ingesta excesiva de calcio:

Si bien el calcio es necesario para la salud de los huesos, la ingesta excesiva puede causar problemas, como la formación de piedras en el riñón. El yogurt es rico en calcio, por lo que consumir grandes cantidades de yogurt junto con otros alimentos ricos en calcio puede llevar a un exceso de este mineral.

Es importante recordar que la moderación y el equilibrio son claves en cualquier dieta.

  1. Reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular: Drehmer, M. et al. (2016). Total and Full-Fat, but Not Low-Fat, Dairy Product Intakes are Inversely Associated with Metabolic Syndrome in Adults. Journal of Nutrition, 146(1), 81–89.
  2. Salud del intestino: Ford, A. C. et al. (2014). Efficacy of Prebiotics, Probiotics, and Synbiotics in Irritable Bowel Syndrome and Chronic Idiopathic Constipation: Systematic Review and Meta-analysis. American Journal of Gastroenterology, 109(10), 1547–1561.
  3. Salud ósea: Fardellone, P. et al. (2014). Calcium intake and the risk of osteoporosis and fractures in French women. Joint Bone Spine, 81(3), 250-254.
  4. Salud mental: Wallace, C. J. K. et al. (2020). Probiotics for improving mental health. Neuropsychiatric Disease and Treatment, 16, 2397–2410.
  5. Salud dental: Sahni, S. et al. (2013). Association of Dairy Intake with Periodontal Disease among US Adults. Journal of Periodontology, 84(11), 1610-1621.
  6. Control del peso: Wang, H. et al. (2014). Yogurt consumption is associated with better diet quality and metabolic profile in American men and women. Nutrition Research, 34(1), 1-7.
  7. Salud de la piel: Vaughn, A.R., et al. (2017). Skin-gut axis: The relationship between intestinal bacteria and skin health. World Journal of Dermatology, 6(4), 52-58.
  8. Inmunidad: Galdeano, C. M., et al. (2019). Beneficial Effects of Probiotic Consumption on the Immune System. Annals of Nutrition and Metabolism, 74(2), 115-124.
  9. Disminución del riesgo de diabetes tipo 2: Gijsbers, L. et al. (2016). Consumption of dairy foods and diabetes incidence: a dose-response meta-analysis of observational studies. American Journal of Clinical Nutrition, 103(4), 1111-1124.
  10. Presión arterial: Ralston, R. A., et al. (2012). A systematic review and meta-analysis of elevated blood pressure and consumption of dairy foods. Journal of Human Hypertension, 26(1), 3-13.

Todos estos estudios demuestran que el yogurt puede tener una variedad de beneficios para la salud. Sin embargo, también es importante recordar que estos beneficios son más eficaces cuando el consumo de yogurt se combina con un estilo de vida saludable y una dieta equilibrada.

Dr. Ricardo Villanueva

Dr. Ricardo

Llevar una vida sana es importante para vivir bien y con felicidad. Alimentarse correctamente, practicar alguna actividad física y mental, tener amistades desarrollar actividades sociales, no estresarse y dormir de 8 a 9 horas diarias. Es todo el "secreto" para vivir más y mejor.
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